El
presente ensayo nos invita a conocer un mundo no ausente, pero si ajeno. Nos
llama a indagar en el disfraz de una realidad
distorsionada, una realidad oculta tras las sombras de lo que vemos, un mundo
donde la corrupción, la mentira, la muerta y la infamia están por doquier, en donde
una vez que ingresas a ese mundo ya no hay vuelta atrás.
Breaking Bad es una serie de
televisión creada y producida por Vince Gilligan, en la cual se desarrolla la
vida e historia de Walter White, un hombre de doble identidad. La historia
progresa junto a distintas escenas dramáticas y trágicas, las cuales él y su
familia deberán conllevar.
La
serie destaca en que el personaje, no es un asesino por naturaleza, así como en
la mismísima película de Asesinos por
naturaleza. Es una persona común y corriente. Walter White es un talentoso
profesor de química, el cual no se siente lo suficientemente valorado en su
propio trabajo, ya que la paga no le satisface. Walter es diagnosticado con
cáncer al pulmón inoperable, y el sueldo que gana no le es suficiente para
costear sus tratamientos médicos. Sin embargo, surge una gran oportunidad, una
enorme, pero fatal oportunidad. Su cuñado es parte de la policía de
investigaciones y le enseña la gran cantidad de dinero que gana un pequeño
traficante de drogas. El profesor queda sorprendido. Y enseguida consigue un
compañero de trabajo; Jesse Pinkman, un alumno de su curso. Ambos comienzan con
un micro tráfico de metanfetamina, un nuevo tipo de metanfetamina que causaría
un impacto que no pasaría desapercibido, el psicoestimulante más puro de las
calles de todo el mundo.
Es
aquí donde comienza el desarrollo de una sucesión de hechos fatales que
terminaran por lastimar a todos sus seres queridos. Todo comienza con pequeñas
mentiras hacia su esposa, Skyler, como
la es la siguiente: “- Hoy tengo más horas de trabajo, volveré tarde a casa.”,
cuando en realidad estaba creando metanfetamina junto con Jesse. Y así una
mentira tras otra. Mentir para ocultar una mentira, genera una mentira aún más grande.
El micro-trafico pasa a ser una red de narcotráfico mundialmente conocida. El
dinero comienza a aparecer de la nada. Por tanto Skyler reconoce que no hay
manera legal de que ese dinero haya aparecido de pronto. Walter para calmar la
situación y ocultar su verdadera identidad de narcotraficante, le cuenta que el
dinero viene de juegos de casino. Pero aquella mentira no duraría mucho, ella
se entera del real trabajo de su marido; narcotraficante de drogas. No puede
creer lo que le está sucediendo, ella no quiere que su marido, ni el padre de
sus hijos, sea un traficante de drogas, un asesino, un mentiroso, no quiere
vivir con dinero obtenido con sangre. El drama en la familia comienza, para no
tener un desenlace feliz, Skyler jamás creería en Walter nuevamente, aunque
convivio con él durante un tiempo más para ocultarles los hechos a sus hijos.
Al
entrar al mundo del narcotráfico, y ser el mejor en la creación de
metanfetamina, a Walter le fue imposible salir de este mundo debido a amenazas
de muerte hacia su persona y hacia su “familia”, digo familia entre comillas,
ya que literalmente poco quedaba de esta. Walter por su vicio y pasión por
ganar y ganar dinero termina perdiendo a su familia, provocando el alejo y odio
total de su familia hacia su persona.
El profesor por el deseo
infinito de conseguir dinero, al igual que en Estrella Distante, se transforma en un personaje de doble faceta;
miente, asesina, y pierde a su familia, él siempre creyendo que sus actuaciones
de “buen” padre y marido pasarían desapercibidas. Pero no. ¿Realmente vale la
pena sacrificar la familia simplemente por el vicio del dinero? No lo creo.